¿Cómo funciona un sistema de alarma?

El concepto de seguridad implica ausencia de riesgo y, por tanto, la confianza que nos lleva a un sentimiento de bienestar. Eso es, en el fondo, lo que todos buscamos en nuestros hogares y negocios. Y, a pesar de que España se sitúa como uno de los países más seguros del mundo según un estudio elaborado por el Institute for Economics and Peace, los robos con fuerza en domicilios han aumentado en volumen y sofisticación. La mejor manera de prevenirlos es la instalación de alarmas de seguridad y un buen sistema de alarma.

¿Qué es y cómo funciona un sistema de alarma?

Las alarmas son sistemas de seguridad pasivos. Es decir, no previenen el problema en sí. Salvo si por el hecho de conocer su existencia, gracias a las placas instaladas, logran disuadir a un posible ladrón. Pero sí actúan con la respuesta que se tenga programada una vez que el problema ha surgido, consiguiendo así reducir riesgos, dando aviso en caso de incendio o disuadiendo a través del ruido si detecta a un ladrón, por ejemplo.

La evolución de las alarmas corre a la par que avanza la tecnología. En la actualidad encontramos sistemas de alarma muy variados: podemos encontrar sistemas autónomos y también sistemas monitorizados. Los primeros consiguen dar un aviso local del problema que esté surgiendo. Los segundos logran que las empresas que se encargan del control de la seguridad reciban el aviso a través de la alarma y actúen en consecuencia avisando a la policía, los bomberos, etc.

Un sistema de alarma cuenta con elementos electrónicos para detectar los problemas. Las conexiones de entrada se emplean para los diversos detectores, que pueden ir desde la detección de la apertura de una puerta hasta el movimiento dentro de una determinada estancia. Cada tipo de dispositivo sensor se instala en un ambiente apropiado, desde donde va enviando una señal a los módulos electrónicos de la alarma que trabaja en verificar que la señal sea correcta. En el caso de que no lo sea, disparan una alarma que puede ser sonora, visual o enviarla al sistema central receptor bien sea por vía telefónica o TCP/IP.

 

¿Cómo funciona un sistema de alarma?

 

Diferentes tipos de sensores para las alarmas

Los sensores de un sistema de alarma pueden ser de movimiento, basados en la tecnología de los rayos infrarrojos o las ondas ultrasónicas, a veces incluso se combinan los dos tipos de tecnología para hacerlos más efectivos. Los magnéticos funcionan a través de un circuito cerrado por un imán que al separarse hace saltar la alarma. Los sensores inerciales detectan los golpes y suelen instalarse para proteger las cajas fuertes. Los sensores de rotura de cristales sirven, como su nombre indica, para detectar un cristal roto. Las barreras infrarrojas suelen sustituir a vallas o verjas. Y por último, existen detectores con cámara.

Estos sensores deben ir conectados a la alarma central mediante cableado o mediante un sistema de radio. En la actualidad, suele venir con su propio sistema de seguridad que avisa también de las manipulaciones indebidas. Una vez que los sensores detectan que algo va mal y la central lo capta se activan las conexiones de salida, bien sea una sirena, el aviso a uno o varios números de teléfono, o a la Central Receptora de Alarmas.

En ASEPRO tenemos claro que la instalación de un sistema de alarma es la mejor solución a la hora de proteger tanto los bienes de nuestro hogar o negocio como a las personas con las que convivimos o trabajamos. Contamos con una amplia experiencia en el sector de la seguridad y trabajamos también con sectores especialmente sensibles a los intentos de robo como joyerías, farmacias, estancos o administraciones de loterías.

2019-05-22T15:37:16+00:00 Tags: , , |